Un alarmante fenómeno que ha logrado concentrar a un 21.6% de los jóvenes mexicanos en un estancamiento profesional, es el desempleo y la crisis mundial a la que nos enfrentamos día con día.
México se ha coronado como el país con el mayor porcentaje de Ni-nis en Latinoamérica, ante este resultado, un cuestionamiento que valdría la pena hacerse sería: ¿Por qué los jóvenes no logran un desarrollo laboral óptimo?, tal vez porque ¡la falta de oportunidades trunca la vida laboral de un egresado!
Nelly Alarcón, pedagoga del sistema penitenciario del Gobierno del Distrito Federal, explica que el entorno familiar donde se desarrollan los ninis de México es de total abandono. Dicha falta de supervisión por parte de sus padres, dice la funcionaria, proviene de la necesidad de que ambos trabajen. Esta situación, aunada a la carencia de recursos para que los hijos continúen su desarrollo escolar, promueve que haya gran ociosidad. “De ahí a la delincuencia, sólo hay un paso”, concluye la entrevistada.
Por tal motivo, hay que considerar que el sector de jóvenes que inicia, acaba o interrumpe su etapa de escolarización, debería ingresar a la población económicamente activa del país, y consecuentemente, dado el alto porcentaje de ninis en México, se lograría un cese al trabajo informal, en pocas palabras, la entrada de dinero sería cíclica y evitaríamos el retroceso económico así como la falta de oportunidades.
El verdadero reto para nuestros gobernantes y empresarios hacia un México sin ninis, sería la creación de empleos y el fortalecimiento de los programas educativos, para esos jóvenes que están concluyendo o abandonando sus estudios y deciden (por diversas razones) no adquirir responsabilidades de ningún tipo.
Fuente: El Universal