Transtornos emocionales afectan la productividad empresarial

Uno de cada cinco trabajadores padece algún trastorno mental o emocional

En el pasado, cuando se trataba de las necesidades y condiciones laborales del sector productivo en una empresa, la preocupación de los empleadores era casi nula, pero aquello cambió cuando se impuso el enfoque humanista en el campo laboral. Entonces se tomó más en cuenta el sentir del trabajador, sus derechos y necesidades, además muchos empresarios, hoy en día han comprendido que si los trabajadores están en buenas condiciones laborales, la productividad aumenta y por lo tanto, la organización crece.  

Desafortunadamente estas medidas no han sido suficientes para mantener en un estado de bienestar a los trabajadores, pues según alarmantes datos de la OCDE, hoy día la depresión de los mismos, genera pérdidas en productividad que van de un 3 a 4% del producto interno bruto (PIB).

"Las enfermedades mentales son responsables de una pérdida significativa de fuerza de trabajo, de altas tasas de desempleo y de una gran incidencia en las bajas por enfermedad y en la reducción de la productividad en el trabajo", señala el estudio "Sick in the Job? Myths and Realities about Mental Health at Work". 

Para ayudar a las personas susceptibles a este tipo de enfermedades se requiere plantear nuevos enfoques directamente en el lugar donde se labora, que es donde se pasamos una buena parte del día y de la vida, pero ¿Cómo logramos  buenas condiciones de trabajo?  Tomando en cuenta el sentir de los empleados, sin dejar de lado puntos sencillos pero que pueden resultar clave para un buen ambiente de trabajo, tales como:

  • Cuidar que los colores en el área de trabajo no sean depresivos.
  • Mantener una iluminación alegre, evitando luz amarilla.
  • Que el ingreso de los empleados sea el apropiado y justo.
  • Protección social para los trabajadores y sus familias.
  • Libertad para que las personas expresen sus intereses, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas.
  • Igualdad de oportunidades y trato para todos, sin distinción de género, edad u otras.

Siguiendo estos sencillos consejos, el foco rojo que ha generado pérdidas en productividad, sería apagado, puesto que el constante estado de crisis laboral dejaría de ser parte de la vida de los empleados, los trastornos como depresión y ansiedad reducirían significativamente.

 

No es tu aptitud, si no tu actitud, lo que determina tu altitud.

                                                                                                                                           –Anónimo.

 

Fuente: iProfesional